lunes, 21 de enero de 2013

Es gigante y es roja

-Y en otras noticias, científicos de la NASA anuncian que la actividad anómala del sol se ha incrementado- fue lo que escuchaba en la radio esa tarde en el bus mientras de pie pensaba en lo mio. El bus seguía de frente, lo único aparentemente lamentable era no tener lugar en ese caliente bus y esperar a que alguien se decidiera por bajar era acaso utópico. -Menos mal hay poca gente- pensé, y entre una y otra cosa no tuve mas que hacer que aburrirme viendo a través de las ventanas y escuchando las noticias que extrañamente había puesto el chófer ese día, y es que siempre tomaba la misma linea y las salsas cortavenas de siempre se me habían hecho costumbre. Eso pensaba mientras veía las atípicas caras de la gente, acaso con una infundada angustia impresa sobre ellas y la voz de Raúl Vargas en la radio que hablaba con algún experto de un solo día sobre aquel tema climático de moda del que algunos programas de televisión no habían dejado de hablar desde hacia días, y que al parecer mi floja forma vivir no me había permitido poner en primer plano.

No se en que momento del viaje, me desvanecí por un momento estando aún de pie y tal vez en un pseudo estado de inconsciencia bajé de aquel autobús y eche a andar por la calle cercana a la casa de mi padre esa tarde. Llegue a la vieja quinta con aquel ciprés bien cortado en el que hacia mucho que no jugaba e ingrese a la casa, con aquella vieja llave oxidada en la que aun se podía leer "Travex", siempre por la puerta trasera, puesto que nunca supe porque la delantera jamas se abrió, después de lo que aun denomino como "el extraño día". Pasé por la sala y llegué a la habitación de mi hermanita. Papá estaba al lado y le pregunte como seguía. Aunque me dijo que iba de bien en mejor, su cara de angustia me decía otra cosa. Ella dormidita y yo solo recordé aquellas fotos en las que siendo niño prometí cuidarla siempre.

-Descansa un poco, hace mucho calor. Yo me quedo aquí con ella- Me dirigí a la otra habitación, pasando por el hall que da a la sala. Me encontré con una salita de estar recientemente acondicionada. -Aquí estaba mi cama- recordé, es que esa fue mi habitación. Vi incluso la pared pintada de color verde en el cajón superior del ropero. Encontré un sillón y el viejo televisor CRT marca Philips que hacia años teníamos en la sala. Yo pensaba que lo habíamos regalado. Lo encendí y me recosté, muy cansado y acalorado sobre aquel asiento. Al encenderse el televisor la estática del medio empezó a difuminarse. Eran las noticias otra vez. Quería ver los cartoons clásicos que había visto esa mañana en casa. -Tendré que conformarme con esto- Renegué.

Estaban transmitiendo una entrevista en vivo. La transmisión se interrumpe. -Este es un avance informativo...- leía la locutora de aquel noticiario de siempre. Echado sobre el extraño asiento me puse a pensar que había sucedido en el intervalo en el que me aburrí y baje del autobús. -Ruido de trompetas- recordé, en que rato las habré escuchado. Me recordaron a un sonido similar que escuche aquel día con ella, cerca a la universidad, cuando cruzábamos el puente. -Los científicos han corroborado sus mas temidas sospechas, el sol ha llegado a un estado...- oía por el televisor. El calor me sofocaba. Yo caí dormido.

Desperté. Son más de las 6 de la tarde, al menos eso mostraba el reloj. El televisor mostraba la entrevista que había estado transmitiendo. Me extrañe porque la entrevista debió terminar hacia horas. -¿Papá?- Llame sin obtener respuesta. Mire por la ventana. Las calles estaban extrañamente vacías. Pensé que el había salido a comprar y decidí seguir viendo la televisión. De pronto note algo, estaban pasando toda la programación de la mañana a las 6 de la tarde. Al pasar a la otra habitación encontré una escena desconcertante. Mi padre seguía cuidando a mi hermana y tenia la misma cara de angustia. Le pregunte que pasaba. Me dijo que algo estaba por pasar. Decidí quedarme con ellos. No quise regresar a apagar el televisor. Prendí el radio de la habitación -las radiodifusoras han decidido retransmitir su programación de la mañana antes de cesar sus transmisiones después de la catástrofe de hoy, por nuestra parte aquí cesan las transmisiones de R** Noticias, a continuación procederemos a pasar a negro...- No sabia de que demonios hablaban. Intente cambiar de radio y solo dí con esas raras estaciones de números en la que en medio de la estática alcance a escuchar "hyakku shi-juu shi". De pronto una roja capa de calor nos cubrió. No se que sentí ni recuerdo que pasó. Sólo recuerdo que lo último que escuché por la radio fue "doce estrellas, las hemos contado, son doce", mientras recordaba las caras de angustia de todos los que había visto ese día.